domingo, 3 de abril de 2011

que por mayo era por mayo

Que por mayo era por mayo / cuando hace la calor
cuando los enamorados / van a servir al amor
si no es la tortolica / que está viúda y con delor.

***

Matómela un ballestero / déle dios mal galardón.


Romance anónimo ¿S. XVI?

sábado, 26 de febrero de 2011

PREOCUPANTE ATRASO IDEOLÓGICO

PREOCUPANTE ATRASO IDEOLÓGICO


He tenido últimamente ocasión, por un tema de trabajo, de leer detenidamente uno de los textos firmados por Eduardo Alvarado Corrales, ex-consejero, Presidente de la Confederación Hidrográfica del Tajo (cargo de no menor importancia en nuestro país), y, en sucinto resumen de un amigo periodista, “factótum”, quiera esto decir lo que quiera decir.


No son la persona ni el CV de este señor los que me han indignado, sino el enfoque que destilaba, entre los datos objetivos y las múltiples fotografías, incluso por satélite, que ilustraban el folleto o librito en cuestión. Su tema, la Reserva de la Biosfera de Monfragüe, una extensión de 116.000 Hectáreas que incluye el actual Parque Nacional y una extensa franja en torno de éste, con participación de catorce términos municipales. Como tal Reserva de la Biosfera, cumple ésta (como lo cumplirían otros muchos miles de hectáreas en Extremadura y otras zonas del país, por otra parte) el requisito marcado por la UNESCO para merecer consideración mundial como Reserva de Biosfera: ser un ejemplo de relación armoniosa hombre naturaleza.


Evidentemente, son su 61% de dehesas, sus manchas de matorral y bosque ibérico, sus restos de bosques de ribera y este tipo de cosas (en definitiva, su explotación agraria, ganadera y demás tradicional) las que la han hecho merecedora de tal distinción, punto del que no supongo ignorante a uno de los firmantes de dicho texto, junto con Casto Iglesias Duarte, Ángel Rodríguez Martín, Beatriz Mateos Rodríguez, Antonio Pérez Díaz y Felipe Leco Berrocal.

Sin embargo, y éste es el único aporte ideológico de un conjunto de datos y estadísticas sobre demografía y otros temas, sin duda muy objetivo, se viene a afirmar en este ¿libelo?, de título “Reserva Mundial de la Biosfera de Monfragüe. Aproximación geográfica y visión cartográfica”, lo siguiente:

“los datos de ocupación sitúan el grado de ruralidad de la Reserva en un 43,1 por ciento (...). Teniendo en cuenta que este grado de ruralidad alcanza en la región un valor medio del 7’85 por ciento, es fácil deducir la intensidad que este fenómeno alcanza en la Reserva de la Biosfera, y, por tanto, las especiales dificultades con que cuenta la zona para conseguir su desarrollo y la consiguiente fijación de sus efectivos poblacionales. ”


Las cursivas son mías, fruto de mi sobresalto ante tal lectura, y no dudo de que el avispado lector también se ha sorprendido tras intentar desentrañar semejantes frases.


Páginas más adelante, por si no bastara, se encuentra la siguiente perla de comprensión de qué es una Reserva de la Biosfera:


“En todo caso, el conjunto de la Reserva presenta todavía hoy una excesiva dependencia del sector agrario que aglutina el 27,4 % de los trabajadores (7 puntos por encima de la media extremeña)”...


Evidentemente, frente al atraso evidente que para estos señores significan agricultura, silvicultura y ganadería, se presenta inmediatamente el “sector servicios” como aquello deseable, y, naturalmente, ya “en auge” y “tomando peso poco a poco debido sobre todo a la mano de obra que se emplea en la hostelería, restauración....”


A ver: ¿yo estoy tonta, o es verdad que alguien se ha perdido algo importante?


Lástima que firmas tan poderosas rubriquen ideas tan atrasadas.

martes, 8 de febrero de 2011

8 de febrero de 2011, a las 8.30 de la mañana, el sol a punto de rayar el horizonte, levanto la cabeza y un bando de unas cien grullas se extiende hacia el sureste. Quien ha escuchado su sonido, ya sabe cómo suena. Si pasan justo en tu vertical, y no vuelan muy alto, como es el caso, y el sol asoma en este preciso momento su cabeza roja, y llega Aurora con sus rosados dedos... Entonces tienes que contarlo, aunque sea a la nada de este vacío virtual. Decirlo al eco de un lugar que ni siquiera existe. Al vacío, pues, este envío. El arroyo era de plata y el horizonte, neblina. Azuladas dehesas. En torno, la escombrera donde acaban los restos materiales de una cultura que a nadie importa: vigas, tejas, adobes disgregados, sillas de enea, juncia o funcia, como decían algunos en Monfragüe, cojines tejidos por la abuela, puertas de carpintería y clavos de fragua, ventanas, muebles a trozos... Y también televisores rotos, colchones viejos, sacos, plásticos, juguetes de hace tres años, estampitas, algún cadáver de perro en sudario vergonzante, palets, restos de poda, montañas de tierra y piedras, maderas que se pudren, esprays, bidones, garrafas, botellas, suelas, ladrillos, plaquetas, restos férreos... No podría deciros todo lo que hay en este vertedero, entre el camino, el río y el cementerio. Por suerte, ellas lo ignoran, y bajo los túneles de los motores, y sobre las carreteras que despiertan, vuelan como si aún hubiera romanos caminando hacia África, cartagineses en los puertos de la Hispania, almohades tejiendo tapiales en los vados del Tajo, mayas creando cacao, tomates, pimientos, patatas y calendarios, maoríes orientándose por sutiles mapas de corrientes marinas tejidos con cortezas de árbol?
¿Por qué no pasan sobre nosotros, en realidad, estas grullas? ¿Por qué parecen, como los elfos de Tolkien, imágenes animadas de un pasado remoto, estampas con más vida, como si fueran, ellas solas, inmortales?

viernes, 5 de noviembre de 2010

convocatoria

Estimad@ amig@...
Algo se mueve en España, y en Extremadura no queremos quedarnos al margen. Las fuerzas verdes de todas las autonomías, tanto implicadas en lo político como en lo social, han dado la campanada de unirse, desde este verano, a partir de la convicción de que hace falta romper la dinámica política actual, en que dos partidos (amparadas en las fuerzas nacionalistas) gobiernan el país para su propio provecho, el apoyo al sistema financiero internacional y al modelo productivista de un “crecimiento económico ilimitado” liderado por multinacionales que, como sabemos, esquilma los recursos de todos para el provecho exclusivo de unos pocos.
Por eso os invitamos a ¡AIRE, INSPIRACIÓN PARA EL 2011! ENCUENTRO CON COLECTIVOS, ASOCIACIONES, ECOLOGISTAS Y SIMPATIZANTES DEL MOVIMIENTO VERDE para debatir la necesidad de una nueva vía política en Extremadura.
Un acto público y abierto que tendrá lugar el jueves 11 de noviembre a las 5 y media en el Restaurante Monterrey (Calle Rodela, 25), de Villafranca de los Barros). Contaremos con la presencia del líder de la ecología política Juantxo López de Uralde (casi 10 años como director de Greenpeace, 21 días injustamente encarcelado en Copenhague 2009 por su reivindicación en la Cumbre del Clima en esa ciudad, actualmente impulsor de la fundación EQUO, que defiende la renovación política desde planteamientos ecologistas ) quien, después del debate , explicará el funcionamiento de esta nueva red verde de todo el estado y a nivel europeo, para oponerse a las políticas neoliberales y la corrupción en la política, a favor la ecología y la equidad social, luchar contra la pobreza y el hambre, y defender un nuevo modelo energético con 100% renovables, la agroecología y la revalorización de los recursos agrarios locales.
En Extremadura somos más lo no votantes, y el poderoso partido en el poder, amparador de la vieja política del lucro propio, el amiguismo, la corrupción, la obra pública y los proyectos de grandes infraestructuras y altamente contaminantes, cierra los ojos ante la crisis social y ecológica que ya estamos viviendo, aumentando el gasto público con una multitud de nuevos suculentos cargos, a sumar a los antiguos, y con proyectos que no crean riqueza social, sino que cierran posibilidades para las iniciativas de autogestión, autoproducción y autoabastecimiento, liderando una política del pan para hoy y hambre para mañana que abandona la producción y distribución de productos en las manos amenazantes del inmenso poder que las grandes distribuidoras de alimentación tienen ya sobre nosotros.
PSOE y PP han gobernado solos desde 1983, con el control de los medios de comunicación y apoyando un mismo proyecto político. Captan 600.000 votos en total, sobre una población de votantes de 861.000 electores, un 25% de abstenciones o votos en blanco. También entre sus votantes son muchos los desencantados. Nosotros, los que nos abstenemos desde que hemos perdido
la fe en la política, somos también responsables de la impunidad con que el espacio público se nos ha ido cerrando, desde la impenetrabilidad de los presupuestos que ellos manejan a su antojo.
Mientras en Francia (donde los verdes se han convertido ya en la segunda fuerza política del país, dato que se hurta a los españoles) la población paraliza el Estado porque no suba la edad de jubilación de los 60 a los 62 años, nuestros políticos apuestan por hacerla pasar de los 65 a los 67, dejan sin valor las cotizaciones que los autónomos han realizado hasta hoy, emplazando a los próximos quince años su adquisición al derecho social de una pensión, e insisten en la “flexibilización” del mercado de trabajo como única solución. El paro sigue creciendo, porque forma parte del mismo sistema, las ayudas a los desempleados se agotan y millones de familias son condenadas a depender de la caridad pública y al empleo sumergido.
En esta comunidad, la agricultura es un sector virtualmente desaparecido, o en manos de las multinacionales foráneas de la transformación y la venta de semillas transgénicas, y el importante ganado vacuno se va a mercados europeos, o aparece en los hipermercados a precios prohibitivos para la mayor parte de la población. Necesitamos una economía diferente. Si durante un tiempo pudo parecer que el modelo de desarrollo basado en un crecimiento ilimitado, globalizado e irracional mejoraba las condiciones materiales de vida, hoy en día ya sabemos que esto no es así: las estructuras económicas y sociales asentadas sobre la idea del crecimiento ilimitado son un abismo que no nos conducen a ninguna parte, y esquilman las posibilidades de vida de nuestros descendientes. Se han demostrado contrarias a la equidad social, la sostenibilidad medioambiental y la supervivencia, tanto de la naturaleza como de los seres humanos. La calidad de la vida media de la sociedad consumista es cada vez menor, con un crecimiento continuo de precios y fiscalidad sobre productos básicos. A nivel global, las diferencias económicas no han hecho más que aumentar continuadamente. En vez del desarme y la paz, han crecido el poder militar y la violencia. Vivimos bajo un poder que no ofrece más alternativas que su propia perpetuación.
Si no conseguimos reaccionar, seguiremos sufriendo con cada vez mayor virulencia una crisis social, energética, climática, de biodiversidad y medioambiental sin precedentes. Es urgente alcanzar un equilibrio ambiental, y que este equilibrio combine la justicia con el aprovechamiento de los recursos y oportunidades de las generaciones presentes y futuras. ¿Cómo? Consiguiendo la austeridad en la clase política, haciendo que el dinero que aún se percibe de Europa revierta en proyectos de interés social encaminados a la auto-subsistencia, dejando de ser consumidores sumisos de lo que nos venden en cada temporada como nueva necesidad, promoviendo la producción local y fiscalizando el coste medioambiental de las empresas que se enriquecen de la contaminación y la distribución de productos de largo recorrido, cuya plusvalía se roba a las fuerzas productivas a beneficio de los grandes intermediarios que dominan el planeta. En el futuro sin petróleo que ya se avecina, es absurdo seguir insistiendo en un comercio que empobrece a los países de origen y también a la población a que se destina. Hace falta inversión, no en un AVE carísimo, sino en vías férreas útiles para la comunicación de personas y
productos, y revitalizar las productos locales, que, como el corcho, se venden desde Extremadura como materia prima en vez de como materiales ya transformados.
El modelo de vivir mejor con menos es el de una vida más sobria, feliz y consciente de los límites ecológicos. Necesitamos un nuevo modelo productivo. En él, los recursos naturales y la biodiversidad deberán ser considerados como un bien común global e intergeneracional. El despilfarro, la sobreproducción y la sobreexplotación de la naturaleza y la energía, indicadores reprobables de ignorancia y de falta de solidaridad.
Actualmente, los españoles vemos como segundo problema fundamental del país a su propia clase política. Y no nos falta razón. Necesitamos recuperar la participación de la ciudadanía en la política para que la democracia, como autogobierno social, recupere su verdadero sentido.
Es hora de buscar un nuevo contrato social y ecológico. Conseguir pueblos y ciudades sostenibles, sobrios, solidarios, conscientes, preparados ante la escasez, y con una rica vida comunitaria. Iniciar la transición hacia una sociedad sostenible y equitativa es posible.
Sumémonos a la nueva marea verde que surge ya en España. Intentemos, desde Extremadura, dar fe de lo que creemos también en el ámbito político, luchando por nuestra naturaleza y sus posibilidades de explotación racional, apostando por nuevas formas de energía socializadas, que permitan a cualquier vecino tener agua caliente o luz como producto del sol, cambiando un sistema de ayudas que sólo apoyan la creación de grandes huertos solares con elementos de importación y no la fabricación de una nueva industria local termosolar, que cree riqueza en nuestra comunidad y nos permita autoabastecernos sin depender de la amenaza creciente de las dos centrales nucleares de nuestro territorio, cuya maléfica carga de desechos radioactivos serán la principal herencia que dejemos a nuestros descendientes, junto a una tierra empobrecida de la que no podrán vivir.
Quizás no consigamos nada. Quizás pongamos la primera piedra de una nueva construcción social. Queremos convocar, por primera vez en Extremadura, un encuentro con movimientos sociales, ecologistas y ciudadanos simpatizantes, dispuestos a compartir estos ideales. Son ya demasiados años de inacción, de ceder como siervos feudales en lugar de reaccionar como ciudadanos libres.
Se trata de generar un movimiento político de abajo-arriba, que se enfrente por primera vez contra un sistema feo, feroz y casi todo poderoso que nos lleva a la destrucción con las manos atadas. Pocos o muchos, haz que no seamos la única comunidad que desatienda esta llamada.
Acude el día 11 de Noviembre, y difunde esta convocatoria entre quienes sepas que pueden estar interesados. Nadie lo va a hacer por tí.
Y tú... ¿no crees que hace falta un cambio?

CartelES

miércoles, 3 de noviembre de 2010

EL SIGNO DE TANIT

Esta mañana, en el pueblo:EL SIGNO DE TANIT contra la muerte


Tanit era o fue una diosa fenicia. De mala fama, como todo lo de aquellos derrotados... ¿O no es verdad que los vencedores no tienen mala fama? Como mucho, se les trata con condescendencia, como a niños mimados cuyos privilegios no se discuten, se dan por hechos. Nunca son tachados de delincuentes. Para eso son los vencedores, los dueños del derecho.

Tanit, fenicios: inmolación de infantes, sacrificios sangrientos.

Hoy salí de casa a las 6 y pico de la mañana. Les abrí a mis perros, contentos de recuperar la alegría del paseo matinal insospechado, pues hace meses que no se (me) lo concedo. Mi calle da a la plaza de la Iglesia, y de noche el horror verde en que han convertido el palacio viejo no se nota, así que tiré contenta hacia el este, y en dos calles más, todo recto, pasé entre la casa de Monchín y de la de Pincho (ambos perros, ambos dormidos), dejé a un lado la casa rural, aún cerrada, donde sólo un ventanuco deja salir el ruido eléctrico de una refrigeración permanente, y bajé, ya fuera de las casas, por la calleja de la charca, admirada del esplendor de la noche estrellada. Las dos Osas y Draco, a un lado, al otro, Orión, los perros cazadores, Aldebarán en el cuerno de una vaca, otro héroe antropomorfo que creo que es Hércules... Bajo ellas las luces del pueblo, y enfrente, no oscuro del todo a la luz de la luna, aún no claro con el primer resplandor del sol, la línea del naciente. La charca brilla y refleja las cuatro encinas que tiene encima, como una foto perfecta, y desciendo hacia ella dándome cuenta de lo afortunada que soy: sin necesidad de pasar hambre, frío ni grandes trabajos, disfruto una de las sensaciones imposibles para el mundo moderno: la de andar en la lechosa luz de la madrugada.

Es difícil expresar lo que esto significa con palabras. Sólo sé que para millones de personas es un imposible, algo del todo irrealizable, por más pasta o ganas que tengan o no tengan. Quizás nadie lo añore. Sin embargo, cuando lo estás haciendo, y de pronto te das cuenta de que estás ahí, caminando en la noche del planeta sin interferencias eléctricas, entrando en tus ojos sólo la radiación nocturna de los astros lejanos, que no han cambiado sustancialmente en miles y miles de años, tu cuerpo responde y sabe que es bueno, que está bien verlo así, que tiene suerte, y lamenta la suerte de los urbanitas y se alegra de no estar condenado a no ver nunca con los ojos la verdad de la noche.

Una noche, o madrugada, muy buena. No hace frío a estas horas en este suroeste, y mis pies pisan con confianza, sabiendo el sentido de los charcos, las huecos más oscuros, las zonas más claras del camino. Enfrente...

Pero no sólo iba sintiendo eso. Pensaba también en el precio que pago. Desde que vivo en el pueblo, y por vivir en el pueblo, fui incapaz de recuperar mi trabajo de antes, incapaz de conducir cada día lo que tendría que haber hecho, hasta que me deprimí del todo y llegué a enfermar seriamente de tristeza, hasta llegar a como he estado. No me ha sido fácil adaptarme a la soledad, la pérdida de la sensación de disponibilidad de compañía y oportunidades de la vida urbana, la pérdida real del trato con mis amigos de antes, las dificultades para hacer la compra, el no saber de hecho cómo sobrevivir a cada día... Iba pensando en eso, y añorando aún tener otra vida, más normal, más fácil para mí, al menos para mi yo de antes o mi yo virtual de criada en ciudad, cuando vi salir, como antes hacía, el primer coche que se desplazaba hacia Cáceres, o hacia Valencia de Alcántara, o hacia donde fuera, en busca de su trabajo.

Daros cuenta: aún es de noche, yo aquí paseando con los perros, y allí, bajo las luces del pueblo, saliendo ya de ellas hacia la carretera nacional, veo asomar las luces rojas de un turismo, y pienso que así era cuando salía yo misma, y me alegro, la verdad, de estar donde me encuentro y no partiendo en coche, sentada ante el volante, los pies en los pedales y la cabeza puesta en la carretera, en la oscuridad que hienden mis dos faros.

Me sale un gesto extraño de triunfo, como si fuera un delantero centro tímido que acabase de dar un gol.

Y sigo caminando. Más allá de la charca el camino sube, y cuando llego al punto más alto antes de la carretera comarcal veo la luz blanca de la nave de las vacas, y sé que antes está el arroyo, y sigo bajando, y me detengo para admirarlo todo de nuevo: el agua, la línea del horizonte, los árboles oscuros, las estrellas... Y entonces me fijo de nuevo, y me doy cuenta: es el signo de Tanit lo que tengo delante. No sé cómo describirlo: están los cuernos de la luna muy delgados, tumbados en el cielo del este, encima de donde sé que saldrá el sol, como una luminosa barca. Y recuerdo haber leído que ése era el mejor signo de la luna, de Tanit: la barca, cuando su semicírculo cóncavo parece navegar, como las naves del Nilo, como el barco de Osiris, y además...

Además, el resto de la luna es también visible, como un círculo oscuro, pero al mismo tiempo luminoso, con una negrura que sin dejar de ser negra está microperforada por punciones de luz indistinguibles, pero presentes.

Y ése es el signo: la luna decreciente tumbada, paralela al horizonte, muy brillante, con los cuernos hacia arriba y sobre ella, como si fueran dos cuerpos y uno acogiera al otro en su regazo, el círculo oscuro del satélite, que parece, por una ilusión óptica, desprendido de la curva luminosa en que se asienta, como si hubiera dos lunas que se acoplan.

Encima el círculo lleno oscuro, más pequeño, debajo la curva de una medioluna blanca grande, y juntas navegan inmóviles, embarcación y pasajero, sobre el agua del cielo. Así lo vieron, así era. Así lo veo, así es. El signo más favorable de Tanit es mi regalo este paseo.


miércoles, 3-11-2010


martes, 31 de agosto de 2010

TRISTES GUERRAS -ARTÍCULO-

TRISTES, TRISTES GUERRAS
Sobre la Conferencia "Presentación del estudio ANÁLISIS SOCIO‐ECONÓMICO DEL PROYECTO DE REFINERÍA BALBOA” del profesor Roberto Bermejo Gómez de Segura, en VILLAFRANCA DE LOS BARROS, el pasado viernes, 9 de julio 2010
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I. INTRODUCCIÓN ¿Qué fue lo primero que dijo? Contó lo siguiente:
Que ya en el año 2005, llegando de la Universidad de Huelva atraído por la invitación de PCRN a dar una primera conferencia o charla coloquio informativa, había encontrado el mismo profesor Roberto Bermejo en Villafranca de los Barros un salón “lleno hasta la bandera” 1.
Contó que habló ya en aquella ocasión de un tema de gran interés y actualidad, a mi modo de ver: explicar la información que conocía y manejaba en aquel momento sobre la previsión de variaciones en el precio del petróleo y sus derivados (gasolina, gasoil, etc.), añadiendo como reflexión personal ya entonces, ante el muy interesado e interesante público, que estas variaciones, precisamente, podían estar siendo ya o podían llegar a convertirse en “palanca de cambio” definitiva hacia una muy deseable “sostenibilidad”.
Sostenibilidad, supuse yo, tanto medioambiental (conservación de la naturaleza que aún existe) como económica (evitación de crisis económicas que atenten duramente contra la economía doméstica o familiar de la base social humana en cualquier país).
¿Cuál es el estado objetivo de esa actualidad, que él analiza y que los medios de comunicación, en general, no recogen ni difunden todavía? Se refleja en un dato muy simple que relató a continuación: en los países que forman la OCDE (Organización de Cooperación y Desarrollo Económico) se está produciendo desde hace cierto tiempo un continuo cierre, reventa o liquidación de refinerías de petróleo, que “sobran en general”.
Así inició la que iba a ser ya su tercera conferencia en la comarca de los Barros. Ante el mismo salón repleto que ya le escuchara cinco años atrás. Fue el pasado viernes, 9 de julio de 2010, y así tomó la palabra y así, por emplear una metáfora cualquiera, tomó al toro por los cuernos esa tarde el catedrático de economía de la Universidad de Bilbao Roberto Bermejo Gómez de Segura. Llegado en esta ocasión hasta la solariega villa de los Barros, por avión hasta Sevilla, y desde allá traído en coche por gente de la PCRN. Un hombre enjuto y fuerte y casi anciano; una personalidad marcada; un carácter que, por imaginar, imaginaríamos de personaje barojiano. Llegado, como cinco años atrás, a un enclave amenazado aún cinco años después de aquella primera conferencia casi iniciática por el mismo monstruooscuro que entonces amenazaba... Pues nada en firme todavía, incumpliendo sus propios plazos, y seguramente el respeto debido a su propia ciudadanía, han declarado hasta fecha de hoy de modo concluyente, en forma de Declaración de Impacto Ambiental (DIA) sobre el Proyecto de instalación de una Refinería de petróleo de la empresa Balboa (propiedad del industrial Gallardo) las autoridades u órganos competentes (¿competentes?... cabría dudarlo) del Ministerio de Medio Ambiente del estado español, la Junta de Extremadura o la administración local.
O en cualquier otra forma.
Han sido, todos lo sabemos, para esta comarca y para toda la comunidad extremeña cinco años de intensas movilizaciones sociales acalladas y de duro debate político y medioambiental silenciado en torno a esa, a nuestro modo de ver, incoherente iniciativa conjunta del industrial Gallardo, del gobierno autonómico extremeño y de la administración local, iniciativa secundada y apoyada a menudo a lo largo de estos años por los partidos políticos y los sindicatos mayoritarios a nivel estatal y autonómico (PSOE, PP, UGT, CCOO, etc.) rechazada expresamente sólo y siempre con la misma coherencia por fuerzas sociales surgidas precisamente para impedir la realización de éste y de otros proyectos similares, aunque de menor envergadura, como los de promover un cinturón de centrales térmicas en torno a Mérida capital (industrias de generación de electricidad que serían abastecidas, como la propia Refinería en proyecto, con el agua del pequeño embalse de Alange).
Refinería y térmicas rechazadas también siempre y expresamente rechazadas ya por partidos o formaciones políticas minoritarios como, ante todo y sobre todo, por esas nuevas fuerzas sociales emergentes a raíz de las poderosas amenazas medioambientales y económicas que se han hecho pesar sobre esta activa y relativamente próspera comarca.
Fuerzas, pues, como las de la propia plataforma ciudadana Refinería No, los Jóvenes de Refinería No, las diferentes plataformas ciudadanas en contra de las Térmicas, la novedosa formación política Agrupación de Electores de Villafranca de los Barros, que ha concurrido una vez ya a elecciones locales, ganando parte de los asientos de los ediles a los grandes partidos políticos locales con la particularidad de no constituir un nuevo partido al uso, sino de conformarse, como permite también la actual Constitución española, usando la fórmula, acaso más democrática, de una agrupación de electores.
Rechazo y actividad en contra también, entre fuerzas políticas minoritarias, por parte de Izquierda Unida (IU, partido que ha tenido y perdido alguna muy escasa representación en la Asamblea o parlamento de Extremadura), por la totalidad de Los Verdes de Extremadura (LV, partido no convencional que nunca ha ostentando esa capacidad de atraer votos) o por los fragmentados pero a menudo importantes sindicatos anarquistas.
Personas que forman o formaban parte de todas esas “fuerzas” se hallaban allí este mes de julio, entre la concurrencia. “Fuerzas”, en cursivas y entre comillas, pues, que ante el otro poder ‐ el de los grandes grupos económicos e industriales, los grandes partidos, los grandes creadores de opinión, los grandes propietarios, los grandes...etc.‐, son casi las de un pastor de ovejas ante los ejércitos y los acólitos de un consolidado rey gigante. Como tantas veces se ha dicho desde hace cinco años, se trata aquí, no nos engañemos, de algo así como de David contra Goliat, con la diferencia de muchas décadas, siglos y aún milenios desde aquella sencilla narración al mundo complejo que nos rodea en la actualidad. Y sobre este mundo complejo, que a menudo parece tan oscuro y terrible:
“El mundo que yo analizo ya no existe”, continuó la conferencia, ganándose con esa sola frase a los pocos minutos de su Presentación del estudio “ANÁLISIS SOCIO‐ ECONÓMICO DEL PROYECTO DE REFINERÍA BALBOA” , no ya también mi atención e interés previo, que ya los tenía, así como los del resto de la concurrencia, sino también mi concreto y completo aplauso y admiración ante tal capacidad de análisis y síntesis. Por solo esa frase ya estaría yo aquí, intentando pergeñar de una vez estas líneas.
¿Ya no existe el mundo creado y definido por el auge de la llamada economía del petróleo (tan unida a la llamada economía del cemento, a la de los productos financieros de riesgo, a la de la especulación en general...)?
Se trataba de una afirmación arriesgada, proveniente precisamente de un analista habitual de un mundo, el de las relaciones económicas del ser humano en la actualidad, que tanto y al mismo tiempo tan poco se presta a este tipo de afirmaciones arriesgadas y, por así decir, valientes.
Volveré a centrarme, después de tantas digresiones, en las líneas en que resumí la conferencia:
Hablando de crudo petrolífero (petróleo, para entendernos), los países exportadores (es decir, los que lo producen y venden a otros países) son a su vez los mayores consumidores.Es decir, esta materia prima mineral se emplea en su mayor parte, no en otros países, que consumimos la parte menor objeto de exportación, sino en los mismos que son sus lugares de origen.¿Y para qué se usa en la actualidad esa parte mayor del petróleo que aún existe? Se emplea como combustible para alimentar las industrias petroquímicas que se sitúan en dichos países productores de petróleo, así como para la extracción y procesado de una roca llamada bauxita, resultando de todo ello otro elemento, además del propio petróleo, de gran importancia a nivel internacional: el aluminio, el mismo aluminio que todos conocemos en la carpintería de las casas, en el menaje doméstico, en la industria de carrocerías, etc.
Y volveré a establecer una larga digresión, pues a estas alturas mi ignorancia ya clama por saber más. Llegué releyendo la conferencia a consultar posteriormente una “Guía de minerales y rocas” (Mondadori‐Grijalbo), informándome de ser ésta una roca compuesta de hidróxido de aluminio y otras sustancias que contienen aluminio; para su uso, se procede en primer lugar a la extracción metalúrgica del aluminio contenido en la roca, así como a la preparación del corindón sintético (Al2O3) y de los refractarios alumínicos. La roca es sometida en esta alquimia a un “previo ataque electrolítico en baño de criolita”.
Y así, los países donde se extrae el petróleo son también los países donde existen estos focos metalúrgicos y esos impresionantes polos industriales de la “gran petroquímica”... Industrias que enriquecen a algunos, industrias que mueven el mundo, industrias altamente contaminantes.
Días de hoy, días de todos, en que, exangües o en vías de estarlo ya las minas de antaño de metales de larguísima historia, como el mismísimo hierro (del que salía también el acero) y otros, es el aluminio uno de los metales, abundante en la faz del planeta todavía, objeto de mayor transacción comercial. Y el petróleo, sin el cual, aparentemente, nada se movería de aviones, de mercancías, de máquinas y vehículos... De él... ¿existirá aún mucho todavía?
Afirma en la ficha 88 dicha “Guía de minerales y rocas” que es la bauxita una materia prima abundante, ya lo he dicho, y que se encuentra en grandes depósitos en los siguientes países: Surinam, Jamaica, Ghana, Indonesia, URSS (esto da pie a pensar que la guía no se actualiza, al menos, desde la caída del tan traído y llevado muro de Berlín en 1989, pues menciona todavía esa extinta Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas encabezadas por la hoy llamada, como en tiempos de los zares, Rusia).
Añado, volviendo de la Guía hacia mis notas, volviendo de esta nueva digresión sobre el aluminio hacia el oro negro, esa viscosa y aceitosa sustancia llamada petróleo, del que tanto se usa tanto, ya para transporte de mercancías y personas, para suplir la fuerza humana o animal y aumentarla enormemente a través de su combustión en motores y calderas que desprenden humos y convierten el calor de esos fuegos internos en energía, ya como materia prima y motor de otras fabricaciones, de productos que, genéricamente, solemos llamar plásticos.

II. Y DE AQUELLOS POLVOS VIENEN ESTOS LODOS...
Cosas todas que, dándolas por conocidas y que él, seguramente, explicaría con mucha mayor propiedad y detalle, se ahorró decir el conferenciante. Lo que sí dijo a continuación fue lo siguiente: en la OCDE el consumo de petróleo ya no aumenta, sino que está disminuyendo. Imaginemos una línea gráfica que recoge con puntos, en un sencillo eje de abcisas y coordenadas cartesianas, las cantidades de petróleo que se han ido extrayendo, desde que empezó esa actividad hasta la actualidad, año a año de las profundas simas en que se acumula, bajo capas de tierra y rocas y aún bajo los océanos y mares, este pringoso material del que huye, como del mismo fuego, cuanta forma de vida existe en nuestro planeta, excepto nosotros mismos. Pongamos crucecitas en esos puntos, unámoslos con una línea, y veamos qué forma tiene: parece una campana, señalando el punto más alto de la curva el momento y la cantidad de mayor extracción de petróleo. ¿Qué año señala?: Mil novecientos setenta (1970). ¿Y en el Dos mil diez (2010), el año en curso, cuánto petróleo se extrae? La mitad.
Y así, resulta que en la actualidad los gobernantes de lugares y países altamente industrializados, (industrias que dependen del petróleo, como materia prima, industrias y economías que dependen del petróleo y sus derivados, incluso de sus imitaciones, para combustible de vehículos, maquinarias, calderas, calefacciones, etc.), hablan ya cada vez más francamente, aunque a algunos de nosotros no nos lleguen ni los ecos de esos discursos, de esas conversaciones, de esas negociaciones, de lo siguiente: existe lo que ellos llaman una “crisis energética”, es decir, una crisis provocada por la menor disponibilidad de una fuente de energía: el petróleo.
¿Y lo de la burbuja inmobiliaria? ¿Qué razones tuvo, además de las más o menos comprensibles suyas propias, el sistema financiero para colapsar, como se nos ha contado en los medios de comunicación que ha colapsado recientemente? Respuesta: la subida de los precios de ese aceite pringoso y negro llamado en inglés simplemente con tres letras: oil, la petra oleum (piedra aceitosa, o aceite de roca) de los viejos latinos. Subida desde 1999, pico de precios en 2005‐2008... Continuó el conferenciante exponiendo sus gráficas. En un burdo resumen:
Hay menos oil, menos petróleo, por tanto los precios suben, por tanto el sistema financiero basado en la arriesgada especulación sobre la actividad industrial y de trasporte y distribución de mercancías actual... colapsa.

III. REACCIONES
La AIE (Agencia Internacional de Energía creada en 1974 por la OCDE) tiene en la actualidad a sus máximos representantes, continuó contando el conferenciante, en una “peregrinación continua”. ¿A donde peregrinan? A entrevistarse con las máximas jerarquías. Por ejemplo, van a visitar a quienes gobiernan la Unión Europea. ¿Y qué hace la Unión Europea en respuesta a esa “crisis energética”? Achaca al cambio climático y a la defensa del medio ambiente su proyecto de “descarbonizar” (aludiendo al carbono, el mismo elemento que existe en el carbón, existe también y es fundamental en la constitución química del petróleo) la energía. Promulga una Directiva 20/20/20 en la que afirma que va a conseguir sustituir la combustión de materias como el carbón, el petróleo, el gas, y otras llenas de carbono por otras fuentes de energía, las llamadas “energías renovables”, estableciendo para ello unos plazos y una progresión creciente de “energías renovables” en vez de esas otras fuentes de energía. Propone usar ahora el agua, la soja, la electricidad.... Pero... ¿qué se haría con los empleados actuales a nivel mundial en el sector económico del refino de petróleo? Se prevé una política de prejubilaciones para el año 2020...
Esas son las respuestas. Hoy ya existe una sobrecapacidad (un exceso de capacidad en recursos humanos, técnicos, etc.) para la cantidad de petróleo que se refina, convirtiéndolo en derivados como gasolina, diésel, etc. En otras palabras, no hay más cera que la que arde, e incluso, parafraseando el viejo dicho, hay menos de la que querrían que ardiera o menos de la que podrían hacer arder.
El anterior presidente de Estados Unidos (que por parientes y amigos se relacionó siempre con el sector petrolero, se enriqueció y se encaramó al poder por dichos contactos), el famosísimo George Bush, promotor de tantas guerras y artífice, con sus seguidores, de la lucha contra el llamado terrorismo internacional, propuso durante su mandato crear más refinerías. Ninguna empresa, ni su buena amiga la Exxon quiso. Lo que sí hizo fue ampliar las que había, modernizarlas, producir los derivados más interesantes para ellos, etc.
Menos petróleo, por tanto menos plantas de refino, menos refinerías, pero más importantes, por así decir.
Pero con un problema. Y es que el petróleo que se extrae en la actualidad, lógicamente, como ya es en muchos casos el del fondo de los depósitos subterráneos donde millones de años atrás se acumuló la masa vegetal de una era geológica muy lejana, carbonizándose, es cada vez menos aceite y más alpechín, por emplear una metáfora olivarera. Menos ligero, más pesado. Por tanto, es una industria de transformación cada vez más sucia y difícil, pues el petróleo que se extrae de los profundísimos pozos es menos rico en los elementos volátiles o gaseosos y en los elementos líquidos que a ellos, del petróleo, más les interesan: hay menos gas propano, y la viscosidad de la masa a refinar es cada vez mayor.
Siendo el petróleo algo así como un cochino, y nos disculpen esos lindos seres vivos la poco original comparación, diríamos que el jamón jamón, lo que más caro se vende, son sus gases (propano, butano, etano, etc.), su nafta, que se emplea en la industria química, luego sus gasolinas, sus diéseles y querosenos, lubricantes, ceras, aceites, sus fuel‐oils... cosas todas de diferentes precios e intereses que valen para la automoción de aviones, coches, máquinas, barcos, trenes, así como para las calderas de las calefacciones más sucias, aunque relativamente baratas... Y queda por último un residuo pesado, que también, naturalmente, se vende, como sabemos todos, incluso a gran escala: de él se obtiene el asfalto que se emplea para afirmar las carreteras, y también materiales de construcción, como los aislantes bituminosos, las telas asfálticas, etc.... Con petróleos ligeros, con esos petróleos que casi ya no existen, los residuos asfálticos pesados eran sólo un 5% por cantidad de petróleo procesado industrialmente. Con los pesados, más del 28%... Y allí, en el salón de Villafranca de los Barros, vi más clara que nunca la relación entre el mundo que veo cuando salgo a la calle y cuando uso mi coche, el mundo que mi imaginación me dice que podría haber existido sin tanto coche, sin tanto aluminio y sin tanto asfalto, y el mundo ése oscuro e incomprensible de los grandes negocios....
Y siguió contando el conferenciante, de modo mucho más claro de lo que hasta ahora les haya sido yo capaz de trasmitir, que hoy en día se vive , vivimos todos, el resultado de la escalada de precios del crudo petrolífero, de la escalada de precios de los metales. Hoy en día, nos cuenta, lo que quieren las compañías, las grandes empresas que son sus propietarias, no es crear más refinerías, sino vender las que ya tienen. Se venden, a fecha de hoy, por cantidades como mil millones de euros...
Y fue ése el momento, la coyuntura histórica elegida por el industrial chatarrero extremeño, y por los gobernantes que son sus amigos, parientes y apoyos (será una sociedad de socorros mutuos, seguramente), para sacar a principios de la década que ahora acaba su nuevo gran proyecto industrial, el mismo que, según se ha dicho a la opinión pública extremeña, nos permitiría o seguir creciendo en el futuro (esto antes de la crisis) o superar la crisis (esto después, y cada vez se les oye menos, hablan más bajito, o no hablan, no convocan ruedas de prensa ni crean nuevas noticias para que les leamos en el Hoy o en el Extremadura... Por algo será su musitar, su asombroso actual silencio....)

IV. CONCLUSIÓN
Disculpen que no se lo supiera contar mejor. Disculpen que no me haya quedado más que con otra frase. Una única frase de las varias con las que cerró su faena el conferenciante, y yo, si aquello fuera un ruedo, habría gritado con gusto “ole”, y también que cortara, ya que carne no había en el salón más que humana, lo que a él le diera la gana. Véanla ustedes, y juzguen ustedes mismos. ¿Qué es España, qué es este estado de las autonomías en que vivimos nosotros? Lo resumió en una frase: “un país de excesos, y un país con la peor educación de toda Europa”.
Por algo será, me dije pues a mí misma. Por algo será, pues para algo sirve que así sea.
Tristes guerras, si no es amor la empresa. (Miguel Hernández)

FIN - en Herreruela, agosto 2010.

1 NOTA BENE: en lo que sigue LAS COMILLAS CON TEXTO “NORMAL” RECOGEN CITAS LITERALES TOMADAS IN SITU DE LA CONFERENCIA DEL PROFESOR. En cambio, LAS COMILLAS CON texto en “CURSIVAS” SÓLO TIENEN UN SENTIDO EXPRESIVO O ENFÁTICO, DENOTAN MI PROPIO INTERÉS, ASOMBRO, INCOMPRENSIÓN, ETC.